Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Reino dividido, reino perdido.
La mujer en la cocina es una mina.
El corazón es un guía que los pies siguen
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El movimiento se demuestra andando.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Bien convida, quien prestó bebe.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Cada pez en su agua.
Al agradecido, más de lo pedido.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Manos blancas no ofenden.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
A mal de muchos, remedio de pocos.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Esto es de rompe y rasga.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Quien más tiene, menos suelta.
Es más seguro ser temido que ser amado
De lo bendito, poquito.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Hombre avisado, medio salvado
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Riqueza vieja es la nobleza.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.