Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
A brutos da el juego.
Está mal pelado el chancho.
Gato gordo, honra su casa.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Hay confianzas que dan asco.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Firma papel y te encadenarás a él.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
La mala hierba, presto crece.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Hay que leerle la cartilla.
El mono sabe el palo al que trepa.
Las cañas se vuelven lanzas.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Lo que no se empieza no se acaba.
El que nada debe nada teme.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Sacar la brasa con la mano del gato.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
La magnificencia prestada, es miseria.
La comida entra por los ojos.
Julio, siega y pon tres cubos.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Quien roba una vez, roba diez.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.