Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Rectificar es de sabios.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Juez con prisa, juez que yerra.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Todo amor tiene su gasto
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
En casa pobre no hay mujer buena.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Volverse la albarda a la barriga.
Hacer pinitos.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
En cada tiempo, su tiento.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Ver para creer.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
La virtud es de poco sueño.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
El que come y canta algún sentido le falta.
Amigo viejo y casa nueva
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
En el camino se enderezan las cargas.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.