Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Tragando aunque sea saliva.
Cada cual a lo suyo.
Amar sin padecer, no puede ser.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Estoy hasta las manos.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Agua que no has de beber, déjala correr.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Mal hace quien nada hace.
Bailando con la más fea
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
El carcelero es un prisionero más.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Del ahorro viene la posesión.
Alegría, belleza cría.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
La lealtad se paga.