Hay que poner tierra de por medio.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Quieres taparle el ojo al macho.
A gana de comer, no hay mal pan.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Una puntada a tiempo salva nueve.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
La venganza es un plato para tomar frío.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Haz bien y no mires a quien.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Obra hecha, dinero espera.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Burlas suaves traen burlas graves.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Penas amargas, son menos largas.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Donde comen dos comen tres.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
La gloria del amante es la persona amada.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
A barba, ni tapia, ni zarza.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Cólera de amantes resurgir del amor
El buen mosto sale al rostro.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.