Para el que quiere, siempre hay trabajo.
La felicidad es como un león insaciable
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
La virtud es de poco sueño.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
La noche para pensar, el día para obrar.
El que no aprende es porque no quiere.
Pedir más es avaricia.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Las acciones revelan las pasiones
La vida es un deber a cumplir
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Cuanto más se duerme más se quiere.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El vicio, saca la casa de quicio.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El solo querer es medio poder.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El deseo hace hermoso lo feo.
La sugestión obra.
El interés tiene patas.
La razón y el agua hasta donde dan.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
En el medio está la virtud.
La ambición mató al ratón.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.