Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Cada día, su pesar y su alegría.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
La curiosidad mató al gato.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Habla directamente al corazón.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Saber dónde aprieta el zapato.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Los dioses ayudan al que trabaja
Mejor prevenir que lamentar.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Los celos son malos consejeros.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El que no se consuela es por que no quiere.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
La felicidad no es cosa de risa
Juramento, juro y miento.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.