El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Ese baila al son que le toquen.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
El que espera desespera.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El sexo nos hace perder la cabeza
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Quien no se arriesga no conquista
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
En largos caminos se conocen los amigos.
El uso hace al maestro.
Dame pan y dime tonto.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
A quien presta nada le resta.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
El que canta y danza se agita y no avanza.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Mal apaña quien no engaña.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Cada gusto cuesta un susto.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Alegría, belleza cría.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
De necios es huir de consejos.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.