De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Ama el sol, el que tiene sombra
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
A mala venta, mala cuenta.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
La muerte todas las medidas vierte.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Quien nada pide, nada recibe.
Donde hay duda hay libertad.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Todo se pega, menos la hermosura.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El corazón engaña a los viejos.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
El abismo lleva al abismo
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Dar en el clavo.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Perfecto solo Dios.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
A un bagazo, poco caso.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.