El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
No te fíes del enemigo que duerme.
Marido celoso, viejo mañoso.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
La noche es capa de pecadores.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Lo que fuere sonará.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La palabra es playa, el silencio oro.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
El Santo más milagrero es, San dinero.
Demasiado pedo para la mula.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Bollo de monja, costal de trigo.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Cada casa es un caso.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Buena mula, mala bestia.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
El que no mira, suspira.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Lo que va viene.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Palo dado ni Dios lo quita.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.