Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La justicia cojea, pero llega.
Maña y saber, para todo es menester.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El ahorro es santo porque hace milagros.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El mejor suegro, vestido de negro.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
A buena confesión, mala penitencia.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
El vino y la verdad, sin aguar.
La avaricia rompe el saco.
Donde hay confianza, da asco.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Todo tiene un fin.
Fraile convidado echa el paso largo.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Nada complicado da buen resultado.
Buena condición vale más que discreción.
Al buen callar, llaman Santo.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Del agua mansa se asombra el perro.