Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
La burla, para quien le gusta.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Brilla por su ausencia.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Dios acude siempre.
Lo imposible, en vano se pide.
El interés dueño del mundo es.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
La mala fe, no pare hembra.
Más raro que perro verde
La vida es una sorpresa continua
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Llegar y besar el santo.
Saco de yerno, nunca es lleno.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
La letra mata, el espíritu vivifica.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Ruego de Rey, mandato es.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
La impureza, pesa.
Hombre osado, bien afortunado.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.