El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Donde hay pelo hay alegría.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Miren quién habló, que la casa honró.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Del necio, a veces, buen consejo.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Quien vende barato vende doblado.
El buen hijo a su casa vuelve.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Quien da el consejo, da el tostón.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Río cruzado, santo olvidado.
Hermanos hay tanto por hacer!
El que mucho ofrece, poco da.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
El que con niños se acuesta mojado amanece.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Lo escrito, escrito esta.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Pesar compartido, pronto es ido.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Bien vestido, bien recibido.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Buscarle la quinta pata al gato.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
A nuevos hechos, nuevos consejos.