Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
En Junio hoz en puño.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Al buen vino, buen tocino.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Que chulo tu chucho colocho
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
La primavera la sangre altera.
El buen vino en vaso chico.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Si hay miseria, que no se note
Estas más puesto que un calcetín.
A más beber, menos comer.
Quien calla otorga
A mala leña un buen brazado.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Año nuevo vida nueva.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Para prosperar, madrugar.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Dichosos los ojos que te ven.
Buena madera, buen oficial espera.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
A casa de tu tía, entrada por salida.