Dinero guardado, barco amarrado.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Agosto, frío el rostro.
A veces perdiendo se gana.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El ruin calzado sube a los cascos.
Para mi cualquier petate es colchon.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Corre más una loca en chanclas.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Primero la firmita y luego la camita.
De la nieve no sale más que agua
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Donde aprietan, no chorrea.
Nunca cagues más de lo que comes.
De tal árbol tal astilla.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Todo amor tiene su gasto
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Primero es la camisa que el sayo.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Dar es corazón, pedir es dolor
A este son, comen los del ron, ron.
En la tardanza está el peligro.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
A cualquier cosa llaman rosa.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Quien siembra favores, cosecha rencores.