Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Para abril, de un grano salen mil.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Antes di que digan.
Palabra dada, palabra sagrada.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Casa sin moradores, nido de ratones.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Duro de cocer, duro de comer.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Bien convida, quien prestó bebe.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Cada cual mire por su cuchar.
Llegar al humo de las velas.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Vino sacado hay que gastarlo.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Aire gallego, escoba del cielo.
Racimo corto, vendimia larga.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Prueba el espesor del hielo antes de aventurarte sobre él.
A gana de comer, no hay mal pan.
Es más agrio que un limón.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.