¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Más mamado que chupo de guardería.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Amor y vino, sin desatino.
Noviembre caliente, mayo helado.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
La mujer en la cocina es una mina.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Lo que sea que suene.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Donde hubo pan migajas quedan.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Mucho preito hace mendigo.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Palabras blandas te pondrán en andas.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Amor breve, suspiros largos
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Agua que huela, no la bebas.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Mujer pecosa, mujer candela.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
La nieve presagia una buena cosecha.
A mala cama, buen sueño.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Es agua derramada.