Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Las noticias malas tienen alas.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Cada cosa tiene su precio.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
¿Queres dormir al sueño?
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Una respuesta amable mitiga la ira.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Nadie da sino lo que tiene.
A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
De perdidas al río.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
No digas no sin saber por qué no.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
A buen santo te encomiendas.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.