En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Consejo tardío, consejo baldío.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Domingo sucio, semana puerca.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
No te acostumbres a lo que no dure.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
El montañés, por defender una necedad dice tres.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Hacienda de pluma, poco dura.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Cada día olla, amarga el caldo.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Ese huevito quiere sal
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.