El que da porque le den, engañado debe ser.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Fingir no es mentir.
Jodido pero contento.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Paga adelantada, paga viciada.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Favorecer, es por norma perder.
Vale más muerto que vivo.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
A manos frías, corazón ardiente.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Reyes y mujeres no agradecen.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Esto huele a cuerno quemado.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
La lengua queda y los ojos listos.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.