Mejor precavido, que arrepentido.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Es más seguro ser temido que ser amado
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
En Octubre, de la sombra huye.
La muerte es imprevisible.
A falta vieja, vergüenza nueva.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Todo salto tiene riesgo.
Oveja harta de su rabo se espanta.
La confianza mata al hombre.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
El que ama el peligro, en él perece.
Para que no se espante el borrico por delante.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Alegría amagada, candela apagada.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
No la hagas y no la temas.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Toda demasía enfada y hastía.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Al bueno por amor y al malo por temor.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Hoy no se fía, mañana sí.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Abrojos, abren ojos.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.