El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Es más fea que una noche oscura.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Buena muerte es buena suerte.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
El mal para quien lo fuere a buscar.
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
La mayor ventura, menos dura.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Ante la duda, la más madura.
Confesión obligada, no vale nada.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Mucho sabe quien callar sabe.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Del mal, el menos.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Antes de meter, prometer.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Alegrías secretas, candela muerta.
El hambre aguza el ingenio.
Con el callar, vencerás.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.