El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Más perdido que perro en misa.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El que más mira menos ve.
Cuenta y razón conserva amistad.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Campo florido, campo perdido.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Más vale media mierda que mierda entera.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
No te fíes del sol del invierno.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
El ladrón juzga por su condición.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
El que no mira, suspira.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Mucho sabe quien callar sabe.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Lo que es igual, no es trampa.