Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
A secreto agravio, secreta venganza.
Cuenta errada, no vale nada.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El necio cree que todo lo sabe.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El que avisa no es traidor.
Juramento, juro y miento.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
A burlas, burlas agudas.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Secreto de tres, secreto no es.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
El corazón no sabe mentir
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Del falso bien viene el auténtico mal
Bonitas palabras al más listo engañan.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Agua mansa, traidora y falsa.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Ley puesta, trampa hecha.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Al que dice la verdad le ahorcan.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.