La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Hablar hasta por los codos.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Hablar en plata blanca.
Propagación mear no espuma.
Se queja más que la llorona.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Malos reyes, muchas leyes.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Cabeza loca no quiere toca.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Quien mal cae, mal yace.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
La ignorancia es madre de la admiración.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
El vino, de la verdad es amigo.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Bienes y males, a la cara salen.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.