Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Que mañana hay misa para los sordos.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Pan a hartura y vino a mesura.
Por San Martín siembra el ruin.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Los patos marinos anuncian nieve.
Como chancho en misa.
A mala leña un buen brazado.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Con salchichón, siempre es ocasión.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Panza llena, quita pena.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Hay más días que sandías.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
En Febrero busca la sombra el perro.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
A diente cogen la liebre.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Tarde piaste pajarito.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
No saber de la misa la media.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Casarse bajo el palo de la escoba