Malo por malo, mi mujer es buena.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
A padre avaro, hijo pródigo.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Casa hecha y mujer por hacer.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
A buen amo, mejor criado.
Está como padre, que le llevan la hija.
A la hija casada sálennos yernos.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El necio o no se casa o se casa mal.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
El ama brava, es llave de su casa.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.