El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Dos capitanes hunden el barco.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Como es el padre, así es el hijo.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Cada cual es rey en su casa.
Casa labrada y viña heredada.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Más ordinario que un moco en una corbata.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Bollo de monja, costal de trigo.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Amor no sufre ausencia.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Cuentas claras, amistades largas.
En casa llena el loco no se apena.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Los nietos son hijos dos veces paridos.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Al engaño, con engaño.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
El que tiene buba, ése la estruja.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Date a deseo y olerás a poleo.
Muestra gran respeto por tu semejante.
El hombre honrado a las diez acostado.
A barbas honradas, honras colmadas.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.