El hombre lo pide, y la mujer decide.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
En casa del herrero, asador de madero.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El hombre apercibido medio combatido.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
A la mujer brava, la soga larga.
Donde mores no enamores.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Ama profunda y apasionadamente.
A barriga llena, corazón contento.
Hija la primera, del padre entera.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El que bien te quiere no te engaña.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Al hombre mayor, dale honor.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.