Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Cerco de luna, agua segura.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Según es el dinero, es el meneo.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Barco grande, ande o no ande.
A gran arroyo, pasar postrero.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Sale más caro el candil que la vela.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Mear sin peer, rara vez.
Mallorquina, puta fina
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Abril llovedero, llena el granero.
Llegaste como agua en Mayo.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Cuando el río suena, agua lleva.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Este navega con banderita de pendejo.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Cual andamos, tal medramos.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Buen moro, o mierda u oro.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
La distancia hace a las montañas más azules.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Con la misma vara que midas serás medido.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Riña de amantes, agua referescante.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.