La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Más feliz que marica con dos culos.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Soltero maduro, maricón seguro.
Barco grande, ande o no ande.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Hermano mayor padre menor.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Manda, manda, Pedro y anda.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Cual andamos, tal medramos.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Febrero, cebadero.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Artero, artero, más non buen caballero.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Cada villa, su maravilla.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Pan candeal no hay otro tal.
Julio, lo verde y lo maduro.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Una maravilla, con otra se olvida.
Tal para cual, Pedro para Juan.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
A marido ausente, amigo presente.