Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
En mala casa, mal amo y mala masa.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Pan tierno, casa con empeño.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
La fantasía es la loca de la casa
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Obra acabada venta aguarda.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
De buena casa, buena brasa.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Mujer casada, casa quiere.
La risa va por barrios.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Por San Blas, una hora más.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Casa ordenada, casa salvada.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Cada casa es un caso.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Obra hecha, dinero espera.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Por San Lucas, a Alcalá putas.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
O faja o caja.
En San Antón, calabazas al sol.
A tal casa, tal aldaba.
La calle es camino de todas partes.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.