Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Mata, que Dios perdona.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
No dar pie con bola.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Culo veo, culo quiero.
Flaco hombre, mucho come.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
De padres asientos, hijos taburetes.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Oir a todos, creer a pocos.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Mear sin peer, rara vez.