Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Son nones y no llegan a tres.
Marido celoso, viejo mañoso.
Engordar para morir es mal vivir.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Las boñigas de los caballos no son higos
Lo que no cuesta no vale.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
El inferior paga las culpas del superior.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Todo salto tiene riesgo.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
El pobre es un extranjero en su país.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
No hay moros en la costa.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Echando a perder se aprende.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Una palabra deja caer una casa.
Más raro que perro verde
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
El tahúr no juega limpio.
El que nada debe nada teme.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Lo imposible, en vano se pide.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Ajo hervido, ajo perdido.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Un real de deuda, otro acarrea.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.