Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Es agua derramada.
No hay que juzgar un libro por su tapa.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
La nieve presagia una buena cosecha.
A todo coche, le llega su sábado.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Amores reñidos, los más queridos.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Es un pillo de siete suelas.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Mujer al volante, peligro constante.
Mucha carne para tan poco Gato.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
No busques donde no hay.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
En septiembre cosecha y no siembres.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
El que tiene salud es rico.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Al que no le saben, le inventan.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.