La verdad a medias es mentira verdadera.
A lo hecho, pecho.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
El buen vino para el catador fino.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
La esperanza es el pan de los pobres.
Sin dudar, no hay acertar.
Es de bien nacido ser agradecido
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Se heredan dinero y deudas
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Los refranes no engañan a nadie.
Querer y no querer, no está en un ser.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
No somos ríos, para no volver atrás.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
La barba no hace al filósofo
Rey nuevo, ley nueva.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.