Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Vencer no es vergonzoso
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Este navega con banderita de pendejo.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Hacer de toda hierba un fardo.
El que está en el lodo querría meter a otro.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Dar patadas de burro.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
No busques pan en la cama del can.
Males comunicados, son aliviados.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Jamón empezado, pronto mediado.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Donde lo hay, se gasta.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Los hombres serenos, pelean mucho menos.