Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Buey viejo, surco nuevo.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
La virtud loada, crece.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
El joven armado y el viejo arrugado.
Toda demasía enfada y hastía.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Del joven voy, del viejo vengo.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
El que va para viejo va para pendejo.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Aseada aunque sea jorobada.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Dar antes que amagar.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
La peor vejez es la del espíritu.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Llevar adarga para viivir vida larga.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Lo estancado se pudre.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Más dura una taza vieja que una nueva.