Faena acabada, faena pagada.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Pan a hartura y vino a mesura.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
La mala hierba, presto crece.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
A buen señor, buena demanda.
Hasta los animales se fastidian.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Después de un gustazo, un trancazo.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
En otoño la mano al moño.
Hacer de necesidad virtud.
Bien casada, o bien quedada.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
A la larga, todo se arregla.
El vino es la teta del viejo.
Necio por natura y sabio por lectura.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
No hay viejo sin dolor.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Quien hizo una...hace dos
Amistades y tejas, las más viejas.
El hombre pone y la mujer dispone.
La oprtunidad la pintan calva.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Año malo, panadera en todo cabo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Duro de cocer, duro de comer.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Tenés cola que te machuquen.
Paja triga hace medida.
Gota a gota, la mar se agota.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.