Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
No saber una jota.
Dale con que la abuela fuma.
Querer sanar es media salud.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Casa de esquina, para mi vecina.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
El loco, por la pena es cuerdo.
A mala venta, mala cuenta.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Hay quien no ve su camino.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
De bajada todos los santos ayudan
El malo mundo está y peor se pondrá.
Madre pía, daña cría.
Cazador, mentidor.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Es más vago que la quijá de arriba.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Es más infeliz que una mata de habas.
Para conservar amistad, pared en medio.
Antes de hablar, pensar.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia