Donde las dan las toman y callar es bueno.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
A gran salto, gran quebranto.
El camino malo, se pasa rápido.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Tumbando y capado.
El temor modifica tu conducta.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
A ama gruñona, criada rezongona.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Alforjas llenas quitan las penas.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Este batea y corre para tercera.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Échale guindas al pavo.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Ramal y bozal, para el animal.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Gran mal padece quien amores atiende.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Ve delante cuando huyeres.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
El que anda en silencio, cazar espera.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.