A camino largo, paso corto.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Estoy que no me calienta ni el sol.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Trabajo en domingo no da fruto.
Cada tonto tiene su manía.
El que apura su vida, apura su muerte.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Llueve sobre mojado.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Cuatro ojos ven más que dos.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Compra en plaza y vende en casa.
Amor forastero, amor pasajero.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Aire de Levante, agua delante.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Gallina que canta, de poner viene.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Con los descuidados, medran los abogados.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El que fía, o pierde o porfía.
Vecina de portal, gallina de corral.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Otros tiempos, otros modos.