La gente mala se muere de vejez.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Cada día olla, amarga el caldo.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Entre más viejo más pendejo.
Beberás y vivirás.
Torta en masa bien se pasa.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Más raro que perro verde
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Dan darán, dicen las campanas.