Malo es esperar bien de muerte ajena.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Ponte al sol y harás sombra.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
A bestia loca, recuero modorro.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
A la mula vieja, alivialé la reja.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
A tres azadonadas, sacar agua.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Toda demasía enfada y hastía.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Entre más apuro menos prisa.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Agua de llena, noche de angulas.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Arandino, borracho fino.
Ocio, ni para descansar.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
El que se apura, poco dura.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
La mujer golosa o puta o ladrona.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Nadie ha visto el día de mañana.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".