Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Una copa a las once, son once a la una.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Madruga y verás; busca y hallarás.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
El que llega tarde, no bebe caldo
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
A cama chica, echarse en medio.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Dar antes que amagar.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
La buena cena, temprano suena.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
La prisa será tardar.
A la noche putas y a la mañana comadres.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Hacerse de la vista gorda.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
A la par es negar y tarde dar.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Hacer buenas (o malas) migas.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Zun de noche, se sube a un coche
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Al mal dar, tabaquear.
Hacer ruido, para sacar partido.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Puta en ventana, mala mañana.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.