Bien convida, quien prestó bebe.
Más vale tuerta que muerta.
Vecina de portal, gallina de corral.
Grandotas aunque me peguen.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
A más beber, menos comer.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Araña muerta, visita cierta.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Alegría, belleza cría.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Aquel que guarda siempre tiene.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
A perro macho lo capan una sola vez
Gallo cantor, acaba en el asador.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Compuesta, no hay mujer fea.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Perro flaco soñando con longaniza.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
A cada paje, su ropaje.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Menos correr y más hacer.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
El corazón conoce la amargura del alma.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
Mal hace quien nada hace.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Uno hizo la calza, y otro se la calza.