Más dura una taza vieja que una nueva.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Víbora que chilla no pica.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Llámame gorrión y échame trigo.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Cuando tu ibas, yo venia.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
De luengas vías, luengas mentiras.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Escarba la graja, mal para su casa.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Llamame tonto y dame pan.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Flaco hombre, mucho come.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
El que no mira, suspira.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
A bien obrar, bien pagar.