Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Es más puntual que un ingles.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
La Justicia entra por casa.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
La flor de enero, no llega al frutero.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Llegó el momento de la verdad.
En enero, suda el fresno.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Tras cada pregón, azote.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Yo solo lo hago en mi moto.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
En Abril sale la espiga del cascabil.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
El borracho, de nada tiene empacho.
En enero no te separes del brasero.
Quien roba una vez, roba diez.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.