Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Donde comen dos comen tres.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Abril, uno bueno entre mil.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Más dura será la caída.
Adelante con los faroles.
Llegar al humo de las velas.
A catarro gallego, tajada de vino.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Juez con prisa, juez que yerra.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Después de un gustazo, un trancazo.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Estar armado hasta los dientes
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Fruto vedado el más deseado.
Antes de meter, prometer.
Cosa muy querida, presto perdida.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Tinto con jamón es buena inyección.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Gran mal padece quien amores atiende.