Mujer con bozo, beso Sabroso.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Al amigo con su vicio.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
No cantes victoria antes de tiempo.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
El buen mosto sale al rostro.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Casa de esquina, para mi vecina.
El hombre honrado a las diez acostado.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Abril frío, poco pan y poco vino.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Dar con la puerta en la cara.
Casa sin moradores, nido de ratones.
El hombre haragán trabaja solo al final.
A comida de olido, pago de sonido.
Entre más apuro menos prisa.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
No pasa seguro quien corre por el muro.
Moda y fortuna presto se mudan.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Dame pan y dime tonto.
Agua encharcada, hervida después de colada.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
No saber una jota.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
La muerte todas las medidas vierte.